jueves, mayo 21

Prohibido tener prisa

No digas, no preguntes, cuántos días nos darán los dioses.

No te atrevas a visitar al oráculo, ni a mirar atrás como Orfeo.
No ensucies el curso presente con mitos de caminos venideros.

No lo digas, no lo preguntes
¡Mucho menos lo investigues!
Cuántos días, cuántos pasos,
nos han sido otorgados por los dioses

No dejes que nuestra incertidumbre se convierta en el capricho azaroso del Olimpo.
No busques respuestas en el cielo ni en los mares.
No hurgues debajo de la almohada ni en la oscuridad de los templos.
No vayas con la abuela,
no acudas al médico.
No pidas que te conteste,
yo tampoco las tengo.

Tampoco me digas, ¡no me preguntes! sobre el café de mañana.
Yo sólo quiero saber del ahora.
Y yo ahora sé que te quiero.