Ésta es la casa.
Otra vez blanca,
otra vez llena de esperanzas.
Muros y techos almacenan risas de humo
Mi mente gira entre memorias y destellos.
Tres vidas anhelantes,
tres cuerpos universitarios:
Piel suave, ideas firmes y amores inconclusos
de futuro y de nostalgia
Como una contradicción invisible a través de la ventana.
Las gotas contra el cristal,
y el eco vacío de las historias, charlas y murmullos
Registran lo habido y los hubieras;
lo que ha sido, lo que sería y lo que será.
Más que un sueño compartido,
un ensamble de suspiros
Todavía frescos como la pintura
aguardan entre cajas.
Aúlla sigilosamente la fría noche
y se escucha el roce de las almas.
La música retumba y los ladrillos vibran
Cantan los corazones y suenan las voces
por última vez
antes del amanecer,
de un nuevo mañana
de luz clara y nubes grises.